Comissão Europeia quer eletrodomésticos que durem mais tempo

La Comisión Europea quiere electrodomésticos que duren más.

La Comisión Europea ha adoptado hoy normas para que los electrodomésticos sean más fáciles de reparar y reciclar, consuman menos energía y prolonguen su vida útil, con el objetivo de reducir las emisiones de gases contaminantes.
Frigoríficos, lavavajillas y lavadoras, televisores y monitores, fuentes de alimentación, motores eléctricos, frigoríficos para comercios, transformadores y máquinas de soldar son los productos que, a partir de 2021, tendrán que estar en el mercado bajo la nueva normativa.
Entre estos beneficios están la garantía de tener repuestos disponibles por un mínimo de siete a diez años después de la compra, la capacidad de entregarlos rápidamente y la posibilidad de ensamblarlos sin necesidad de herramientas especiales ni riesgo de dañar el equipo durante la reparación.
Los fabricantes también tendrán que proporcionar manuales de reparación tanto para profesionales como para consumidores.
En el caso de lavadoras y secadoras, se prevé que consuman 711 millones de metros cúbicos menos al año en 2030.
La directora de la Asociación Europea de Consumidores, Monique Goyens, comentó que es fundamental abandonar la "cultura del usar y tirar", que agota los recursos naturales y vacía los bolsillos de los consumidores.
El responsable de la Comisión Europea de Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen, afirmó que las medidas “podrían ahorrar a los hogares europeos una media de 150 euros al año y contribuir a un ahorro energético equivalente al consumo anual total de Dinamarca en 2030”.
Esta economía evitará la emisión de 46 millones de toneladas de gases como el dióxido de carbono a la atmósfera, contribuyendo a "una Unión Europea totalmente descarbonizada en 2050".
El director de la asociación europea de la industria de electrodomésticos, Paolo Falcioni, destacó que "las autoridades de supervisión del mercado necesitan recursos y coordinación suficientes para afrontar las nuevas dificultades a la hora de verificar el cumplimiento de la ley".
Estas medidas se suman a las nuevas normas adoptadas en marzo de este año para las etiquetas de eficiencia energética de los productos, que se espera que permitan lograr un ahorro de 150 millones de toneladas de petróleo para 2020 (equivalente al consumo de energía primaria de Italia) y 285 euros al año para los consumidores.

03-10-2019

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